Vilnius, capital lituana
Lituania, Letonia y Estonia han seguido historias paralelas a lo largo de los siglos, siempre pendientes todas de naciones que las dominaban e incluso esclavizaban; siempre atentas a las guerras y a las invasiones de los países colindantes. El siglo XVIII fue especialmente difícil para ellas por culpa de la dominación zarista, y no fue sino hasta que los grandes zares fueron derrocados y acabó la Primera Guerra Mundial, que consiguieron la tan ansiada liberación. Fueron escasos años de autosuficiencia e independencias, pues con la Segunda Guerra Mundial nuevamente fueron perseguidas e invadidas, primero por los alemanes y luego por los rusos.

Durante aquella Segunda Guerra Mundial, como le ocurriera a Polonia, tuvieron que sufrir la persecución antisemita de los nazis, e incluso Vilnius tuvo un gueto del que salieron más de 80.000 judíos lituanos que acabaron en campos de concentración nazis. Y desde la rendición alemana, vivieron durante muchos años bajo la dominación soviética. Hasta el año 1991 en que al fin lograron definitivamente la independencia. O al menos, así se espera.
1991 fue el año del despertar de la capital lituana, Vilnius. Una ciudad alegre y muy culta, que vive de la ópera y de la música. Su país, Lituania, es el más católico de los de las tres Repúblicas Bálticas, pero comparten con sus vecinos bálticos el auge económico que conlleva su futura inclusión en la Unión Europea.

En Vilnius, la iglesia de santa Ana es su joya gótica, mientras que su catedral lo es del estilo neoclásico. Y es que Vilnius combina en sus elementos arquitectónica el paso de los siglos con una gran diversidad de estilos, pues junto al neoclásico y el gótico, la capital lituana puede presumir de ser, por encima de todo, barroca. Curiosamente, en Lituania se encuentra el centro de Europa, situado en un parque que hay 4 kms. al norte de la ciudad. Allí podremos ver, entre otras, la pirámide de Karosas, construida en el año 1991, y en la que se han grabado las distancias que hay desde el centro de Europa hasta las principales capitales europeas.
Tampoco podemos dejar de subir hasta la colina de las Tres Cruces con la cámara de fotos en la mano, porque desde allí tenemos las mejores vistas panorámicas de Vilnius. y por supuesto, para cerrar el día, como generalmente suelo hacer, nada mejor que dar un agradable paseo por la zona más tranquila de la ciudad: su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Puedes encontrar vuelos baratos a desde Madrid (ver hoteles en Madrid)
Foto 1: vilnius-apartment
Foto 2: thesilvericon
Artículos relacionados
Comentarios al artículo
1
Fecha: April 19, 2008 at 7:32 am
[...] ciudad lituana de Trakai, que está a unos 30 kilómetros de la actual capital del país, Vilnius, fue durante la Edad Media la principal ciudad de Lituania. Hoy en día su importancia política es [...]










Últimos comentarios