De entrada, empezamos mencionando que el Oceanario de Lisboa es el segundo acuario más grande del mundo, además de uno de los grandes atractivos de la ciudad. Pero si el tamaño no es lo que importa, si es interesante saber que en él hay más de 450 especies diferentes y más de 15.000 seres vivos en exhibición. Todo, dentro de un edificio nada convencional, que parece levitar en un estanque, parte de las obras para la Expo 98.
Imagen Feliciano Guimaraes
El pabellón del Oceanario, parece emular un portaviones, con cuatro “naves” dedicadas cada una a los océanos Atlántico, Pacífico, Índico y Antártico. Seguramente, es una visita más que recomendable para hacer en familia. No sólo por la posibilidad de sorprenderse en las exhibiciones que incluyen desde tiburones, hasta barracudas o una variedad de peces tropicales difícil de encontrar, sino además, por ser un lugar educativo dedicado a la biología marina de todo el planeta.
Imagen Islandjoe
Situado dentro del Parque de las Naciones (Explanada D. Carlos I), lo primero que llamará nuestra atención en un recorrido será el acuario central, en torno al cual se organizan todos los espacios. El acuario central es un deleite para la vista, por la variedad de especies tropicales conviviendo en un cuidado equilibrio.
Abierto en temporada de verano de 10 a 20 horas, y en invierno, de 10 a 19 horas, el costo del acceso por persona adulta es de 12 euros. Para niños el costo se reduce a la mitad, mientras que los menores de 3 años ingresan de forma gratuita. Con exposiciones permanentes y temporales (que podremos consultar en la web oficial) el Oceanario de Lisboa se puede visitar también a través de un paseo guiado. Incluso realizando la compra del billete on line, accederemos a un descuento del 10 por ciento en el costo total.