UP

-     Escrito por matias

La cascada de Gullfoss, en Islandia.

A diferencia de la caída de las bolsas de comercio en todo el mundo, que tanta angustia financiera provoca por éstos días, hay otra caída mucho más agradable, que desde tiempos inmemoriales se produce imponente y llena de satisfacción a quienes la visitan. En Islandia, los deshielos de primavera o las impredecibles erupciones volcánicas, generan una de las mayores concentraciones (geográficamente hablando) de saltos de agua naturales del planeta. Entre ellas, la cascada Gullfoss (algo así como cascada Dorada), es con su caudaloso salto una de las atracciones más populares del país.

Imagen Csproete

Situada en el cañón del río Hvítá, en el suroeste de Islandia, la cascada Gullfoss se encuentra en un punto donde el río se encuentra abruptamente con tres escalones y una grieta enorme por la que cae en pocos metros hasta unos 50 metros de profundidad. Considerando que el flujo de agua aumenta considerablemente en épocas de deshielo, el espectáculo es sorprendente y ensordecedor.

Imagen Hubertk

La grieta del salto de agua de Gullfoss tiene un ancho de 20 metros  y una extensión, por su forma en “herradura” de unos dos kilómetros y medio, por lo que el efecto a la vista produce la sensación de que el río literalmente desaparece, como si lo hubiese tragado la tierra. Afortunadamente, la cascada Gullfoss está actualmente protegida luego de que algunos planes proyectaron generar energía hidroeléctrica sacrificando la belleza del paisaje. En la imagen, la caída de agua en invierno, con menos caudal pero igualmente encantador:

Imagen Julien Hery

La cascada Gullfoss es parte de una famosa ruta turística conocida como el Círculo Dorado, un paseo que incluye parajes históricos, y parques naturales de géisers, todos representativos de la geografía extrema de Islandia. Por supuesto que ninguna imagen, podrá reflejar la sensación de escuchar el rugido de agua del gigantesco salto Gullfoss, que nos empequeñece y envuelve en un vapor gélido que penetra la piel con el viento. Tan sólo nos queda decir, que lo mejor es verlo con nuestros propios ojos.

LocuraViajes.com

Newsletter