Los mejores callejones o closes de Edimburgo

Si estás de visita en Edimburgo o bien piensas pasar unos días de vacaciones, no debes perderte una visita a los closes de la ciudad. Los closes son unos callejones estrechos que hay repartidos por la ciudad vieja, llenos de encanto y de historia. Si quieres conocer cuales son los mejores callejones o closes de […]
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Si estás de visita en Edimburgo o bien piensas pasar unos días de vacaciones, no debes perderte una visita a los closes de la ciudad. Los closes son unos callejones estrechos que hay repartidos por la ciudad vieja, llenos de encanto y de historia. Si quieres conocer cuales son los mejores callejones o closes de Edimburgo, presta mucha atención.

Como hemos dicho, los closes son callejones estrechos, llenos de encanto que podemos visitar en la ciudad vieja de Edimburgo. Sin duda son uno de los puntos de interés de la ciudad, muchos de ellos cargados de pequeñas y enigmáticas historias que hacen de estos closes, una razón más para visitarlos.

Tweeddale Court

Se encuentra frente al Scottish Storytelling Centre, se trata de uno de los callejones más interesantes de la ciudad vieja de Edimburgo. Al final del close, nos encontraremos con la Tweeddale House, que es la sede de la prestigiosa revista The List.

Este callejón se construyó en el siglo XVI, un close lleno de edificios de diferentes estilos, atendiendo al tipo de vecino que ha habitado este callejón. Aunque sin duda, lo que más os gustará es saber su oscura historia.

En 1806, apareció en este callejón, el cadáver de un trabajador del banco que portaba más de 4.000 libras en efectivo. El cadáver presentaba heridas de arma blanca y el dinero había desaparecido. Pasado un tiempo, el dinero fue descubierto oculto dentro de una pared.

Un callejón que nos cuenta la vida de sus inquilinos a lo largo de la historia. Podremos observar como una de las casas fue una antigua imprenta, gracias al nombre que aparece en el dintel de la puerta sabemos quién fue su propietario Oliver & Boyd.

Al lado izquierdo de la imprenta descubriremos en el balcón un montacargas, éste también de la misma época.

Como curiosidad histórica del callejón Tweeddale Court, es que se piensa que el muro de la derecha del callejón, forma parte del King’s Wall, la que era una de las antiguas murallas de Edimburgo.

Dunbar’s Close

El viajero que llega a este close, no puede imaginarse lo que descubrirá en este mismo callejón, un precioso jardín inspirado en un jardín anterior del siglo XVII, posiblemente sea lo más atractivo de este callejón.

El nombre Dunbar’s Close, es en referencia al escritor David Dunbar, escritor que poseía dos casas en este mismo callejón hacia 1773, una en cada lado de éste. Hoy en día destaca el hermoso jardín del que hemos hablado y que es el pulmón verde en medio de una bulliciosa calle como es la Royal Mile.

Advocate’s Close

Se tiene información de éste close desde el siglo XV, mientras que los edificios datan de mediados del siglo XVI. Se trataba de un callejón de moda, lugar de residencia de la nobleza de Edimburgo, éstos vivía con sus familias y sirvientes.

Su nombre proviene de Lord Advocate de Escocia, cuyo nombre real era Sir James Stewart, noble residente en el close. También en esta calle se encuentra la casa de Adam Bothwell, ésta está localizada en el lado oeste del cierre y se accedía desde Byers Close.

Debido a la estrechez de las calles, la falta de alcantarillado y la creación de la nueva ciudad de Edimburgo, la nobleza abandonó el close y se trasladó a la nueva ciudad. Pasando muchas de estas calles, incluida Advocate´s Close, a ser habitadas por las clases bajas, dividiendo los palacetes en viviendas.

Lady Stair’s Close

Situado muy cerca del Castillo, se encuentra Lady Stair’s Close. Un callejón muy concurrido en gran parte debido, a que se encuentra allí el Writer’s Museum. Éste es un museo pequeño dedicado a los escritores Sir Walter Scott, R.L. Stevenson y Robert Burns.

El museo se encuentra en la preciosa casa que da nombre al callejón, Lady Stari’s House. La casa data del año 1622, la torre fue un añadido que se hizo unos siglos después.

Frente a la casa, podemos ver un sendero literario formado por unas piedras en las que hay inscritas, citas de escritores.

James Court

Una de los callejones más bonitos y pintorescos, además menos bullicioso que otros closes. Esta plazoleta se encontraba repleta de casas señoriales en el año 1725, para ello, se derribo varios closes.

Edimburgo en esa época estaba abarrotado de casas, sólo existía la ciudad vieja, por lo que el espacio era muy valioso, sobre todo si podías disfrutar tanto de calma, tranquilidad y sobre todo limpieza.

En 1875, se inició un incendio que arrasó James Court, teniendo que reconstruir la mayoría de la plaza. A pesar de todo, todavía podemos observar detalles interesantes.

En el edificio que se encuentra al lado opuesto del Museo de los Escritores, se distingue en su pared, parte de los escalones de piedra de la casa.

Se dice que este escalón respondía a una medida de seguridad, al ser más alto que el resto. Cuando un ladrón subía por los escalones para robar, tropezaba con el escalón ya que su tamaño era mayor al resto. El ruido alertaba a los dueños y frustraba los intentos del delincuente.

Trunk’s Close

Llegamos a otro de los callejones de la Royal Mile, el Trunk’s Close, un callejón casi invisible para la mayoría de los turistas pero en realidad es de esos pequeños espacios por descubrir.

Se sabe que la historia del callejón se remonta al siglo XV. Hoy se localiza en este close la Scottish Book Trust, una sociedad que se dedica a promover la literatura.

También se encuentra en Trunk’s Close, la Association Cockburn, una asociación que busca mantener la belleza de esta bonita ciudad.

Este callejón es privado y quizás por eso, más desconocido aunque se suele abrir para el público, unas horas al día. Si cuando vayas, se encuentra abierto, no lo dudes y pasa.

Dentro de este callejón también encontrarás un bonito jardín de forma circular donde podrás ver una escultura muy curiosa, un gallo con gafas.

White Horse Close

Un close situado prácticamente al final de la Royal Mile, está considerado como uno de los closes más bonitos de la ciudad de Edimburgo y sin duda, no te lo puedes perder.

Lo primero que te sorprenderá son las casas que bordean el patio, unas casas que pese haber sido restauradas, siguen conservando su belleza original. La sensación es como si nos hubiésemos trasladado por arte de magia a un pueblecito de cuento. Un lugar tranquilo, lejos del bullicio y de los turistas para volver, aunque sea por poco tiempo al pasado.

El espacio que ocupa el callejón White Horse Close, fue en el siglo XVI, el emplazamiento de las caballerizas reales del palacio de Holyrood.

Resultado de imagen de White Horse Close

Su nombre original fue Davidson’s Close, después pasó a llamarse Laurence Ord’s Close, para acabar con el nombre actual. Éste último lo adquiere gracias a una posada llamada White Horse Inn.

En este close, como no podía ser menos, también vivió alguien importante, William Dick, quien fuera el fundador de la Escuela Real de Estudios Veterinarios.

El nombre, lo adquiere de la posada que hoy en día desaparecida. Un edificio construido en el siglo XVII por Laurence Ord, quien bautizó al edificio como White Horse Inn, como homenaje al palafrén de la reina Mary de Escocia. El palafrén o caballo, era de color blanco y ese es el motivo por el que recibió este nombre.

La posada estuvo en funcionamiento durante mucho tiempo, incluso sirvió de cobijo al cuartel general de los oficiales jacobitas, en la época del Príncipe Charlie, llamado «el Bonnie».

En la época del Prícipe Charlie, los transportes que salía desde Edimburgo, dirección Londres, salían desde esta posada, convirtiéndose en un lugar muy transitado y conocido. Tan popular era, que contaba con su propia marca de Whisky.

Más tarde en el año 1889, la posada dejó paso a las 15 viviendas que hoy en día se pueden ver en el callejón.

Bakehouse Close

Sin duda, los closes de Edimburgo son una especie de saltos en el tiempo y si queréis dar otro viaje al pasado, no os podéis perder Bakerhouse Close. Otro callejón, pero esta vez, podríamos decir que es de los que mejor se han conservado tras el paso del tiempo.

Era una zona donde los panaderos de la ciudad tenían sus casas y negocios. Hoy es uno de los callejones más bonitos de Edimburgo, ya sólo el arco de la entrada nos da una idea de lo que encontraremos tras el.

Mary King’s Close

Es sin lugar a dudas, el callejón más famoso de toda la ciudad vieja de Edimburgo, en el siglo XVII fue un importante callejón comercial. Hoy se encuentra oculto bajo los cimientos del ayuntamiento de la ciudad.

En 1753 comenzó a construirse el edificio Royal Exchange, hoy el ayuntamiento, sobre los cimientos de cinco callejones de la ciudad, estos eran Stewart Close, Pearsons Close, Allan Close, Craig Close y el que más nos importa ahora mismo, Mary King’s Close, quedando éstos sepultados.

Un espacio por el que parece no haber pasado el tiempo, nos traslada hasta el siglo XVII, hoy conocido como la Ciudad Subterránea de Edimburgo, y que desde el 2003, se puede visitar.

Hoy en día es un laberinto subterráneo que encierra una historia de dolor y enfermedad que empezó en unas Navidades del año 1644, cuando la plaga de peste asoló todo Edimburgo. Aquí es donde nacería una leyenda negra sobre este callejón.

Muchos consideraron que el callejón se tapio para dejar dentro a los enfermos, pero eso no fue verdad. Estos sufrieron las picaduras de las pulgas que lo transmitían y al igual que sus convecinos, sus habitantes fueron muriendo, enfermos de peste bubónica.

Lo que llama la atención del callejón es la conservación del mismo, ya que al haber estado oculto durante tanto tiempo, se ha mantenido en las mismas condiciones que cuando se tapió, es decir, la historia se quedó congelada en sus callejones.

No obstante, no son pocas las historias de fantasmas y espectros, posiblemente fruto de la imaginación, ¿o no?.

Riddle’s Close

Cerramos nuestra lista con Riddle’s Close, un callejón que se encuentra a la altura de Lady Stair’s Close, pero justo en su lado opuesto. Un callejón cercano al castillo de Edimburgo y aún así, cuenta con una paz y tranquilidad asombrosa.

Destaca en el callejón el Riddle’s Court, edificio que da nombre al close, un edificio del siglo XVI-XVII, que ha servido de alojamiento al rey Jacobo VI de Escocia o al filósofo David Hume.

Hoy en día el edificio se encuentra completamente restaurado y su funcionalidad también ha cambiado. Un espacio para conferencias, bodas y eventos varios. Si tienes suerte, puede que lo encuentres abierto, no lo dudes y pasa a contemplar la majestuosidad de este edificio.

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