Mástil de una aventura sobre el tiempo. Orgullo de quinientos treinta codos. Pértiga de la tienda que han alzado los hombres en una esquina de la historia. Con sus luces gaseosas, copia la vía láctea tu dibujo en la noche
(Jorge Carrera Andrade)
París, la ciudad del amor, de las grandes avenidas, de los pasos por el Sena, del romanticismo hecho monumento, de las cenas a la luz de las velas, de la vida bohemia en Montmartre… París, la ciudad donde la Torre Eiffel es el símbolo de los amantes… 31 de Agosto de 1889. Con motivo de la celebración de la Exposición Universal en la Ciudad de la Luz, se inaugura una gigantesca torre metálica, diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel, que causó un importante rechazo social en la sociedad parisina de finales del siglo XIX. Tanto fue el revuelo por aquel “amasijo de hierros” que en el año 1900 estuvo a punto de ser desmontada. Sin embargo, su altura y su localización resultaron propicias para colocar antenas de comunicación que facilitaban, por aquel entonces, el trabajo de la Armada francesa. La altura inicial de 312 metros, alcanzó los 324 con la instalación de estos equipos electrónicos en su cima, y gracias a esta altura, la Torre Eiffel se convirtió en el edificio más alto del mundo hasta que en el año 1931 el Empire State Building le arrebató el puesto. Curiosamente, la Torre Eiffel es 15 cm. más alta en los días de fuerte calor, debido a la dilatación del metal. En los días de viento se nota una pequeña oscilación, aunque ésta no la hace moverse más de 12 cm. Y es que la Torre Eiffel tiene 10.100 toneladas de peso, y 40 toneladas de pintura que se renueva cada cuatro años, así como dos millones y medios de remaches. La Torre Eiffel siempre ha sido famosa también por ser la fuente de inspiración, no sólo de pintores y escritores, sino también de numerosos acróbatas que han intentado las más extrañas peripecias, desde el que la intentó bajar en bicicleta, a los que la usan para lanzarse en paracaídas desde la cima. Pero el caso más conocido fue el de un sastre de París, Reisfeldt, que con un traje alado se lanzó al vacío desde la punta intentando planear. En la autopsia determinaron que murió antes de llegar al suelo por un infarto de corazón.



Mucho ojo con los objetos de valor!
Como me dijo una buena amiga, no ay persona en el mundo que valla a ir una sola vez a paris, o NO VAS NUNCA, o SIEMPRE VOLVERAS OTRA VEZ.
Mi razon para volver, esta marallivilla.
Si señor!