El Valle de los Reyes, la necrópolis del Imperio Nuevo de Egipto

Se llama Valle de los Reyes (antiguamente Ta Iset Maat, Lugar de la verdad) a un conjunto de más de 60 tumbas que se encuentran excavadas en el interior de la montaña, cerca de Luxor (Tebas), y que está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1979. El Valle de los Reyes […]
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Se llama Valle de los Reyes (antiguamente Ta Iset Maat, Lugar de la verdad) a un conjunto de más de 60 tumbas que se encuentran excavadas en el interior de la montaña, cerca de Luxor (Tebas), y que está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1979.

El Valle de los Reyes

En este lugar se encuentran las tumbas de la mayoría de los faraones del Imperio Nuevo de Egipto además de la tumba de la reina Hatshepsut. En las proximidades se encuentra el poblado Deir el-Medina, donde vivieron los constructores de todas estas tumbas que, realmente, se encontraba ubicado más cerca de Ta set neferu, el Valle de las Reinas. Por tanto, el corazón de esta necrópolis estaba dividido en dos zonas, el valle este (reyes) y el valle oeste (reinas).

Anteriormente al Valle de los Reyes, como ya os contamos en el artículo “¿Dónde se enterraban los faraones? Descubriendo tumbas en Egipto”, los faraones eran enterrados en pirámides, algunas de ellas fueron las edificaciones más altas hasta hace pocas décadas. Tras ver los saqueos que sufrían las tumbas de los faraones enterrados en las pirámides, decidieron llevar a cabo enterramientos funerarios secretos para evitar el mismo destino.

Tutmosis I, rey de la dinastía XVIII, fue quien dio la orden a su arquitecto Ineni de construir su tumba en este lugar que no tenía ni vegetación ni agua (ideal para la conservación de la momia) con gran secretismo. Aún así, aunque fuese él quien lo ordenó, se cree que ya fue la reina Ahmés-Nefertari y su hijo Amenhotep I (posible padre de Tutmosis) quienes habrían concebido el proyecto de crear una comunidad de obreros-sacerdotes que fueran los encargados de llevar a cabo la construcción de las tumbas reales en secreto.

El primer paso es construir el poblado Deir el-Medina, compuesto por treinta y tres viviendas donde residieron egipcios, nubios y hebreos, muchos fueron esclavos de los hicsos que terminaron siendo liberados por Amosis I, el esposo de Ahmés-Nefertari. Algunos faraones posteriores fueron aumentando el número de viviendas para llevar a cabo más tumbas a lo largo de todo el valle.

El Valle de las Reinas

El Valle de las Reinas se encuentra en las proximidades del Valle de los Reyes. Se trata del lugar donde eran enterradas las reinas, princesas y príncipes, que está ubicado a 7 km del noroeste de Luxor.

En este valle fue descubierto entre el año 1901 y 1906, donde se han llegado a descubrir más de sesenta tumbas pero son muy pocas las que se encuentran abiertas al público.

En esta ocasión es fácil deciros que la tumba más importante es la de Nefertari (su nombre es «La más bella de todas, predilecta de Mut»), la esposa predilecta del faraón Ramsés II que fue construida en el año 1290 antes de Cristo.

La tumba alcanza una profundidad de 27 metros y destaca por la espectacular decoración, con múltiples pinturas donde la reina aparece acompañada de dioses o participando en diferentes juegos.

Esta tumba ha tenido que ser cerrada en varias ocasiones, tanto para la restauración de la misma como para poder equilibrar el exceso de humedad que hay en su interior.

Las tumbas del Valle de los Reyes

La construcción de las tumbas no se hacía con explosivos, sino con cinceles de bronce. Era uno de los trabajos más duros al que se sumaban las temperaturas, puesto que es una de las zonas más cálidas de Egipto y al estar en el valle no se sentía la brisa del norte. También era un trabajo que requería de múltiples artesanos que trabajaban a la vez, puesto que había que ir estableciendo pilares, aplicando yeso para fijar y también ir haciendo los relieves.

En la fachada de las tumbas vais a ver que se encuentra un disco solar, dentro un escarabajo y una figura con cabeza de carnero. Representan las tres fases del sol y suelen ser una protección.

Dentro de las tumbas están grabados relieves de la vida cotidiana y textos sagrados, como el Libro de los muertos, que eran como sortilegios que procuraban que el faraón pudiese llegar bien al más allá y que le protegían de las maldiciones. Hay sólo tres o cuatro tumbas grandes que contienen todos los textos sagrados, el resto suele contener algún capítulo de las mismas.

Uno de los textos sagrados que también podréis ver representados en muchas de las tumbas del Imperio Nuevo es el Libro de las Puertas. Este libro habla del viaje del espíritu del difunto sobre la barca solar, acompañado por el dios sol, que ha de recorrer la ruta del más allá pasando por diferentes puertas. Cada una de estas puertas contaba con una diosa o guardiana, de la que había que conocer el nombre para poder continuar la ruta y que la puerta se abriese.

Otro de los aspectos que llaman la atención de estas tumbas es cómo se ha podido conservar el color después de tantos años. Esto se debe a que la mayoría del tiempo han estado cerradas y no han estado expuestas al clima ni a la erosión. Veréis que los techos y las paredes del interior de las tumbas son una absoluta preciosidad, donde no sólo destacan los relieves y la simbología, si no también la belleza absoluta de todo cuanto crearon.

Lo normal es que las tumbas se construyeran de forma paralela pero, hubo una excepción, puesto que se construyó de forma errónea la tumba de Ramsés VI sobre la tumba de Tutankamón. Este hecho supuso que la tumba de Tutankamón sea la única que se ha encontrado intacta, puesto que la entrada contó con el doble de escombros y ¿Quién se podía esperar el error?

El tamaño de las tumbas era más o menos similar, de entre 80 a 90 metros, aunque os contarán que hay una tumba de 120 metros y una de 8 metros, la de Tutankamón que murió demasiado pronto.

Las momias eran colocadas en más de un sarcófago: uno de plata u oro, que se colocaba dentro de uno de madera y, después, se ubicaba dentro de uno más grande que era de granito o arenisca. Para garantizar la conservación de la misma y de los objetos que se incluían en el interior, se prendía una mecha de lino para absorber el oxígeno.

Una vez que se terminaba la tumba, la entrada era bloqueada con escombros para intentar que pasase desapercibida para cualquiera que no supiese de su situación. A pesar de que los saqueadores encontraron la mayoría, se cree que alguien que conocía la ubicación lo comentó y robaron las tumbas, pero una vez cerradas volvieron a pasar desapercibidas durante siglos y siglos.

Tumbas más relevantes

Como os hemos comentado anteriormente, el Valle de los Reyes cuenta con más de 60 tumbas y 9 de ellas están abiertas para ser visitadas, pero no todas son igual de relevantes. En nuestro caso, el egiptólogo con el que viajamos nos recomendó visitar las tumbas de Ramsés IX, Ramsés IV y Siptah al ser las mejor conservadas. Otras posibilidades de tumbas bien conservadas son Tutmosis III, Ramsés VI y Ramsés III; se encuentran también las tumbas de Ramsés I, Ramsés V, Ramsés VII, Amenhotep II, Merneptah, Tutmosis IV, Seti II, Tausert.

Tumba de Ramsés IV

Veréis que se entra muy fácilmente a la excavación, como si estuvieseis paseando por un túnel amplio con unas paredes policromadas, llenas de relieves y de simbología fascinante. Una de las curiosidades es que la primera pared de la derecha está escrita en copto. En esta tumba destaca el sarcófago principal era completamente de oro (se encuentra en el museo de El Cairo), de madera y de granito, aunque sólo se puede ver el más grande.

Es una de las tumbas que más llamó mi atención por la comodidad con la que se podía ver todo, su iluminación y su fácil acceso. En el techo de la cámara mortuoria podréis ver la representación de la diosa Nut, la diosa del cielo, que era considerada como una protección para el fallecido, que hablaba de la inmortalidad del cielo y de las estrellas que la representan. Suele representarse como en dos partes, como una figura humana muy estirada que divide el Día de la Noche. Se consideraba que la diosa daba vida al sol por la mañana y éste viajaba a lo largo del cuerpo de la diosa en su barca, hasta que llegaba la caída del sol y las estrellas lo remolcaban al interior del cuerpo de la diosa.

A su vez, en esta ocasión, veréis que además de la diosa Nut aparece una figura que sostiene su cuerpo alargado, se trata del dios Shu (dios del viento) que separa a la diosa del cielo de la diosa de la tierra (Geb).

Tumba de Ramsés IX

En esta ocasión, os resultará un poco más complejo poder ver con detenimiento el techo de la cámara mortuoria  pues no se puede acceder por completo, pero veréis que tiene ciertas similitudes con lo anteriormente descrito. En él se representa la figura de la diosa Nut, con escenas del libro del Día y libro de la Noche.

La verdad es que todo resulta sobresaliente y llamativo, hay muchísimo para investigar y saber dentro de estas paredes. Con una imagen con la que me quedé fueron la resurrección del faraón.

Tumba de Tutankamón

La tumba de Tutankamón es la más conocida de todas debido a que ha sido la que se ha conservado intacta y con una riqueza maravillosa pero, la realidad, es que es la excavación más pequeña y la que menos detalles tiene porque se murió muy pronto y a penas pudieron trabajar en su tumba, por lo que no suele ser la más recomendada de visitar.

Tened en cuenta que todas las riquezas que poseía esta tumba no se encuentra en este Valle, sino que ha sido trasladada al Museo de El cairo. Si Tutankamón tenía unas riquezas impresionantes pero no fue relevante ¿Os imagináis cómo serían los tesoros y riquezas que contenían las tumbas de los faraones más importantes?

Valle de los Reyes y las Reinas – Entradas y precios

Las entradas para visitar el Valle de los Reyes se compran allí directamente y, con ellas, podréis ver sólo tres tumbas. Es importante que decidáis previamente si queréis ver la tumba o no de Tutankamón, pues es una entrada a parte y tendréis que comprarla en la misma oficina.

Más cosas importantes y relevantes es que no podéis hacer fotos en el interior de las tumbas, está estrictamente prohibido. Lo que puede suceder es que os quiten el móvil o tengáis que pagarle al vigilante para que os lo devuelva. Así que, si después de hacer vuestra visita a las tumbas os apetece tener las fotos del interior, siempre podéis comprar en la oficina un pack de fotografías que suelen tener muy buena calidad de imagen.

El horario para visitar el Valle de los Muertos, tanto el Valle de los Reyes como de las Reinas, es de 6 a 17 horas.

El precio de las entradas es:

  • Valle de los reyes (3 tumbas) son 70 libras egipcias (LE), lo que son 9.50 €
  • Valle de las reinas son 25 LE (3.39 €)
  • La entrada a la tumba de Tutankamón es de 80 LE (10,86€)

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