París: un viaje de ensueño con parada en Disneyland

París. Destino cosmopolita. La capital de Francia. Ciudad del amor. Y del arte, de los museos y de aquellas personas calificadas como bohemias. Un sitio para dejarse llevar, para perderse recorriendo sus calles y descubriendo sus rincones más mágicos. Dejando una huella imborrable en las capturas fotográficas. Y entre tanta magia, una visita obligada está en planificar una jornada de viajes a Disneyland con Centraldevacaciones. Volver a sacar ese niño interior siempre suele ser gratificante.

Si exceptuamos esta jornada de destino a Disneyland, es muy aconsejable planificar un viaje de una semana con destino a París. Hay mucho que ver y mucho que recorrer. Obviamente, hay rutas más modestas, como de un fin de semana en donde puede condensarse un viaje relámpago a la capital parisina aprovechando la cercanía con España. Si por el contrario disponemos de unos cuantos días, os proponemos el siguiente itinerario con el propósito de dibujar unas vacaciones de ensueño.

De Disney a la Torre Eiffel

Antes de bajar del avión en alguno de los aeropuertos de París (Orly o el Charles de Gaulle), debemos cumplimentar otros requisitos indispensables: la búsqueda de un buen hotel en las cercanías del centro de la ciudad (salvo que nuestro objetivo sea visitar únicamente Disneyland), aunque al haber líneas de metro podremos ahorrarnos unos euros en nuestro presupuesto destinado al alojamiento; máxime cuando estamos refiriéndonos a una ciudad europea de las más caras en términos económicos, desde el transporte hasta la comida.

Antes de adentrarnos en los sitios más secretos y con un mayor encanto de la capital gala, empezaremos nuestro recorrido recordando esos genes infantiles que aún guardamos en nuestro interior. Disneyland París representa toda esa ilusión y magia que se tiene en una edad temprana. Abrazarnos a los personajes más carismáticos de Disney; presenciar alguno de los espectáculos que se ofrecen a los visitantes e incluso dormir en alguno de los hoteles del complejo es tan recomendable como casi obligatorio si uno aterriza en Francia.

De museos, palacios y jardines

Cumplimentada esta jornada en Disneyland es el momento de acercarse a otros lugares mágicos, más conocidos a nivel mundial como son la carismática e icónica Torre Eiffel; los Campos Elíseos; Les Invalides o la Plaza de la Concorde. Sin olvidarnos, por supuesto, de recorrer los jardines que desembocan en el Sena o acercarnos hasta el Arco del Triunfo. Son zonas de un París en mayúsculas. De deleitarse con la vista e inmortalizar momentos imborrables.

Dentro de ese París majestuosos y palaciego es imprescindible acercarse a Versalles (situado a escasos 35 minutos), en donde nos espera la inmensidad del Palacio de Versalles (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) y una inmensa esplanada de jardines voluminosos en los que reencontrarse con la tranquilidad y el sosiego que conlleva recorrer una ciudad como París. Y sí, las fotografías también son mágicas desde este lugar. ¡Qué sitio no es idóneo para un retrato!

Visitar París es sinónimo de andar y andar, pero también de sumergirse en el arte, en la cultura, en los grandes museos. París es el centro de grandes pinacotecas, con el Museo del Louvre o el Centro Pompidou al frente de todo un arsenal cultural. Estas visitas pueden complementarse con un recuerdo a lo que fue y será la Catedral de Notre-Dame una vez concluya todo el proceso de reconstrucción tras el devastador incendio de hace unos años.

Antes de proseguir con otros lugares con encanto, bien conviene hacer un breve paréntesis para realizar alguna compra en las famosas Galeries Lafayette o dejarse llevar por las famosas pistas de tenis de Roland Garros, siempre que uno sea amante del deporte. Después, es el momento se recuperar el arte, el arte de los artistas bohemios y de un entorno mágico, de grandes emociones que se cogen con fuerza mientras se visita el barrio de Montmartre, uno de los más famosos de París. La visita a la Basílica del Sagrado Corazón complementa esta nueva jornada turística que bien puede acabar, entrando o no, en el conocido Moulin Rouge, aunque otra alternativa está en descubrir la gastronomía francesa en alguno de los restaurantes que existen en esta zona de la capital francesa.

Siguiendo con este aire de sumergirse en los barrios más típicos de París es también una obligatoriedad adentrarse en el conocido barrio Latino, cuyos orígenes se remontan a la relación educativa con la prestigiosa universidad de La Sorbonne. En sus proximidades destacan los Jardines de Luxemburgo, un excelente sitio por el que pasear y recordar parte de la historia entorno a la casa de los Médicis, usada, por otra parte, como cuartel de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Diferentes propuestas (hay otras muchas más) con las que descubrir la ciudad de París, bien por cuenta ajena (hay free tours muy recomendables) o haciéndose previamente un itinerario a nuestra medida. Porque esta ciudad de Francia es un gran destino turístico. ¡No olviden visitarla!

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