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Bérgamo en un día – ¿Qué hacer en menos de 6 horas?

¿Merece la pena dedicarle unas horas o un día a Bérgamo? La ciudad italiana de Bérgamo es Patrimonio Mundial de la UNESCO, os mostramos por qué esta ciudad con encanto es un lugar fantástico a visitar.

La ciudad italiana de Bérgamo se encuentra muy próxima a Milán y, para muchos -como yo-, la han ubicado en el mapa debido a que algunas aerolíneas de bajo coste aterrizan allí. Una vez que descubrí que mi vuelo a Milán no iba directamente a la ciudad de Milán, la siguiente pregunta que me hice es si merecía la pena coger el tren en dirección a Bérgamo o era preferible irme directamente a Milán.

¿Qué se suele hacer en estos casos? o dicho de otra forma ¿Qué suelo hacer yo? Tirar de agenda y enviar mensajes para saber si alguien ha estado en la zona. La sorpresa para mí fue impresionante, todo el mundo me recomendaba ir a Bérgamo y dedicarle menos tiempo a Milán (contexto: ruta de una semana por Italia).

Cómo ir del aeropuerto de Bérgamo a Bérgamo

A veces estas preguntas pueden parecer tontas pero, cuando estás en el extranjero y no dominas ningún idioma salvo el tuyo propio, las preguntas nunca son tontas.

La opción más económica y sencilla de llegar a la ciudad es a través de los autobuses urbanos, que tardan poquísimo y tienen una estupenda frecuencia. Nada más salir por la salida del aeropuerto, justo enfrente, veréis que están las dársenas del bus. Por 2,50 euros estaréis en la estación de ferrocarril de Bérgamo.

Una de las opciones más estupendas de esta ciudad es que podréis dejar vuestra maleta en las taquillas de la estación, que están a la derecha de la estación junto a Urban center (el coste es de unos 6 euros, depende del número de horas).

Una vez hecho esto, podéis volver a coger el autobús con el mismo billete y subir a la ciudad alta de Bérgamo.

Qué hacer en Bérgamo

Bérgamo está dividida en dos partes, la Città Alta y la Città Bassa. No os hará más falta que echar un vistazo para ver las grandes diferencias de la ciudad a nivel arquitectónico, pues la ciudad alta se trata de una ciudad cargada de historia, con las calles empedradas y estrechas, uno de esos lugares que parecen sacados de otra época y que parecen mágicos.

La ciudad baja es la parte residencial y la más moderna, fácilmente os recordarán a otras ciudades que podáis visitar con frecuencia o vuestros lugares de residencia. En mi caso, fue la zona a la que menos tiempo le dediqué y mis propuestas de visitas van a ser para la ciudad alta.

Funicular de la Ciudad Baja

Si queréis hacer una entrada triunfal a la ciudad Alta o disfrutar de unas vistas bonitas, podéis coger el funicular. Que sepáis que tenéis dos funiculares diferentes, pero el más visitado suele ser la subida de la Ciudad Baja a la Ciudad Alta y cuenta con una historia de más de 100 años.

Piazza Vecchia

La Piazza Vecchia, o Plaza Vieja, es uno de los lugares que sigue siendo un punto de encuentro desde hace siglos. En esta plaza encontraréis edificios preciosos como el Palazzo della Ragione, la Torre Cívica, la fuente Contarini o el Palacio Nuevo.

Basílica Santa María la Mayor

La construcción de esta Basílica está asociada a la enfermedad de la peste que asoló Europa en el año 1100, los bergameses pidieron protección y ayuda a la Madonna y en el año 1137 erigieron una iglesia en su honor. En las décadas posteriores fueron enriqueciéndola con frescos, tapices, estucos y taraceas de madera.

No dudéis en dar la vuelta para acceder por la entrada trasera y os encontraréis con unos edificios históricos impresionantes, como la Cappella di Santa Croce, con frescos y pinturas que enmudecen.

Torre Cívica

Uno de los atractivos de esta plaza es la Torre Cívica, construida entre los siglos XI y XII. Si quieres disfrutar de unas buenas vistas, también puedes subir a la cima, la cual también es conocida como Campanone, debido a que guarda la mayor campana de toda Lombardía.

Catedral de Bérgamo

Todos nos hemos topado con la falsa idea de que la Basílica era la catedral de Bérgamo y no, se encuentran muy próximas la una de la otra pero no tienen nada que ver arquitectónicamente.

El diseño de la catedral es más sencilla y luminosa. En cuanto a obras, además de las pinturas y retablos, destaca la tiara de Papa Juan XXIII, que está elaborada en oro tachonado de perlas, rubíes, diamantes y esmeraldas, creado por Attilio Nani.

Cappella Colleoni

Está considerada como una obra del Renacimiento Italiano y es que su belleza es espectacular, tanto en el interior como en el exterior. En su fachada destaca la combinación de mármoles blancos y rojos, en su interior podréis ver el monumento ecuestre del condotiero bergamasco Bartolomeo Colleoni, sarcófagos de mármol, entre otros.

Antico Lavatoio di Città Alta

Mi paseo por Bérgamo sólo incluía los puntos más turísticos y, después, dejé a la suerte el resto de sitios, como éste. Un lugar que se salía de la calle principal (via Mario Lupo), acogedor y en el que apetecía pararse a ver pasar el tiempo o darse al amor, como tantas parejas allí reunidas.

Fue construido en 1891 y era un lavadero público, donde podréis ver todavía los diferentes espacios de mármol y la cubierta de hierro fundido.

Palazzo Terci

No he entrado al interior del Palazzo Terci, estaba cerrado y con reformas pero ¿no creéis que esta imagen merece la pena?

Polenta e Osei

La gastronomía italiana es una maravilla pero, si queréis probar algo auténtico de Bérgamo, veréis que hay muchas pastelerías donde podéis ver un dulce con este aspecto amarillo y redondeado. Se trata de la Polenta e Osei, sólo apto para golosos, pues combina mazapán con crema de chocolate, mantequilla, ron y nueces.

Helado de stracciatella

Los helados en Italia son una absoluta maravilla y, en Bérgamo, os recomendamos que disfrutéis del helado de stracciatella en la heladería La Marianna (justo en frente de dónde podréis coger el autobús 1 para bajar a la estación de ferrocarril). Si creíais que habías probado un helado de stracciatella, cuando lo probéis, os daréis cuenta que nunca habéis comido algo similar. Impresionante.

Cómo ir de Bérgamo a Milán

Para mí, la opción más sencilla fue volver a la estación de Bérgamo y comprar un billete de tren para Milán (precio sobre los 5 euros). Podéis comprarlo en la taquilla o en las máquinas de la estación (donde vais a encontrar una amplia variedad de idiomas, incluido el castellano) y veréis que os aparecen todos los horarios disponibles con sus precios.

Si lo compráis allí directamente, tened en cuenta que luego tendréis que “picar” el billete en las máquinas que están antes de llegar al andén. Si no, a la hora de que el revisor os pida el billete en el interior del tren, pues os avisarán de que hay que convalidarlos antes. Sí, esto último fue lo que me pasó a mí ¡Aprended de mis errores y os ahorraréis una rojez!

Otra opción, si queréis ir con todo atado y bien atado, es comprarlo previamente en internet a través de trenitalia. Lo imprimís y listo, no hace falta convalidarlo.
Otros artículos de nuestra ruta por el norte de Italia son:

LocuraViajes.com

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