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¿Qué hacer en Bolonia, Italia?

¿Qué hacer en Bolonia, Italia? Os contamos cuáles son los lugares que no os podéis perder en vuestra visita a esta pequeña y preciosa ciudad medieval. Además, os adelantamos que es una de las ciudades italianas donde vais a poder disfrutar de una gastronomía casera y autóctona muy cuidada.

¿Qué hacer en Bolonia, Italia?

Bolonia es una de las ciudades más bonitas y tranquilas que podéis encontrar en Italia. Con una arquitectura medieval muy cuidada y sin grandes volúmenes turísticos, por lo que es un lugar fantástico para desconectar sin dejar de impresionarse por su cultura, historia y gastronomía.

Podéis llegar a Bolonia a través de diferentes medios de transporte, ya sea en tren desde otra ciudad italiana o vuelos que hay directos desde España con aerolíneas de bajo coste. Esto facilita que sea una ciudad que puedes disfrutar y visitar durante un fin de semana.

Piazza Maggiore

La Plaza Mayor de Bolonia está rodeada de edificios que fueron construidos entre los siglos XIII y XVI, que actualmente se encuentran en un estado de conservación impresionante.

En aquel momento, durante la Edad Media, Bolonia cumplía un papel relevante dentro de la economía y cultura europea. Esta plaza estaba destinada al mercado, pero no sólo de la ciudad, si no que venían de multitud de lugares a ofrecer sus mercancías y productos.

En la pared podréis encontrar unas marcas blancas que son las antiguas medidas de Bolonia, porque cada ciudad tenía su propia moneda y medida, de esta forma se usaba algo estándar: pie de Bolonia o el brazo boloñés.

En realidad es un brazo muy largo, de 64 cm, de ahí la expresión “tiene el brazo corto” que hace referencia a que es tacaño y, en la edad media, Bolonia era “Bolonia la rica” porque se podía comprar mucho y pagar poco. La más baja es la medida pértica que es 10 veces el pie, con la que se podía medir la cuerda. En el rectángulo está la medida estándar del ladrillo boloñés u la otra es la medida de la teja.

Palacio Comunale

El Palacio Comunale, también conocido como Palacio de Accursio, hoy día es la sede del ayuntamiento. A lo largo de su historia ha sido utilizado para diferentes usos pues comenzó siendo el alojamiento del juez Accursio, quien lo donó a la ciudad tras su muerte, fue también residencia de arzobispos y hoy día está destinado al municipio.

En la fachada se puede ver la figura del Papa Gregorio XIII, originario de Bolonia, que fue quien reformó el calendario, promoviendo el calendario gregoriano y dejando atrás el juliano. Hoy día este calendario es el que se utiliza oficialmente en muchos países. Una de las anécdotas con respecto a esta figura es que tuvieron que disfrazarlo de San Petronio, el protector de Bolonia, para que Napoleón no demoliese la estatua durante su estancia en la ciudad.

Se puede visitar el patio y el interior del palacio, pudiendo ver el Consejo Comunal, la Sala Farnesio, Galería Vidoniana, Sala Urbana, Sala de la Caballería, la Biblioteca y la Pinacoteca.

Basílica de San Petronio

En la Basílica de San Petronio, ubicada en la Plaza Mayor, se vivió uno de los momentos históricos más relevantes con la coronación de Carlos V por el Papa Clemente VII. Si entráis en el interior de la Basílica, el lugar donde se realizó es la primera capilla de la izquierda.

En la fachada se puede ver cómo está construida en mármol y ladrillo pero que no está completada. Su construcción comenzó por el año 1390 y fue levantada con dinero público, en oposición a la catedral, por lo que se tardó mucho tiempo en construirla.

Con el cambio de gobierno se quiso hacer una nueva reforma y se diseñó más grande que la de San Pedro (Roma) pero cuentan que -a modo de leyenda- el Papa no dejó que fuese posible a través de construir un edificio colindante que frenase la expansión. Aún así, se trata de la sexta iglesia más grande de Italia y su estilo arquitectónico es gótico internacional.

En su interior podréis descubrir un calendario solar que se recomienda visitar al mediodía, puesto que la luz del sol entra por un orificio concreto y señala el día, el mes y las constelaciones del cielo. Marca la hora itálica, en la parte superior el tiempo que queda para el anochecer.Este calendario solar es el más largo de toda Italia, con una longitud de 62 metros y sólo tiene un retraso de 3 segundos.

Fuente de Neptuno

La Fuente de Neptuno fue construida en 1566 a petición del Papa, desde 1506 era parte del estado pontificio. Embellecer la plaza y la alegoría del agua, acueductos 4km. Neptuno representa algunos aspectos del Papa, si uno se fija ve un cuerpo joven pero con una cara viaja, representando la fuerza del Papa. A su vez, los angelitos que juegan tranquilos bajo la figura de Neptuno estarían simbolizando la protección que ofrece esta figura.

Aquí podéis aprovechar para rellenar vuestras botellas de agua porque es potable.

Torres de Bolonia

Las torres fueron levantadas para protegerse de los enemigos y son de estilo barroco. Una de las curiosidades de estas torres es que no había puertas, sino que se accedía desde la casa a través de un puente. Estas torres no eran del pueblo, sino que pertenecían a un propietario concreto y en su interior tenían de todo para subsistir durante semanas en caso de necesitar protección.

En aquel entonces, las torres no estaban ubicadas en medio de las casas como en la actualidad, sino que estaba anexionada a una única casa.

En la actualidad, las torres son casi todas municipales pero hay alguna privada, que ofrecen la posibilidad de alojamiento y cuenta con  grandes vistas desde la terraza.

¿Sabíais que la única torre recta de Bolonia es la TorreAzzoguidi, o la torre bella de Bolonia? Cuentan con una base de selenita y doble pared que la mantienen firmes. Otra curiosidades que se produjo un terremoto en el año 2012 y, a pesar de que algunos edificios cayeron, las torres siguieron en pie y algunas de ellas están torcidas.

Subir a la Torre Asinelli

La Torre Asinelli es la única que se puede visitar y es la más alta de toda Bolonia, con una altura de casi 98 metros que podrás subir a pie. La entrada se compra en la oficina de turismo y hay que seleccionar una hora concreta.

El coste de la entrada es de unos 5 euros aproximadamente, el tiempo que podéis estar arriba es de unos 15 minutos más o menos. Os da tiempo para echar unas fotos desde todos los lados de la torre y descansar un poco arriba para la bajada. Si no recuerdo mal, creo que son más de 400 escalones, para que lo tengáis en cuenta.

Arco de los susurros

Bajo el Palazzo del Podestà, cerca de la Plaza Mayor y junto a la Cassa di Risparmo, se encuentra el arco de los susurros. Hay un pórtico con cuatro esquinas y tienes que colocarte en una de ellas y la otra persona en su diagonal; si hablas en dirección a la pared, aunque sea en susurros, te escucharán y escucharás perfectamente lo que dice la otra persona.

La piccola Venezia

Bolonia también es conocida como la pequeña Venecia pues, antiguamente, estaba llena de canales que recorrían la ciudad con la diferencia de que en Bolonia sólo se utilizaban para fines industriales y para usar el agua como energía para el funcionamiento de los molinos.

En la actualidad se mantiene un canal en la Via Piella, que podéis ver a través de un puente o de una ventana “secreta” desde la que se puede ver la otra parte del canal. Hoy día este canal solamente tiene fines turísticos o estéticos.

Murallas de Bolonia

A lo largo de la historia de la ciudad se han llegado a construir tres murallas diferentes en Bolonia, de algunas sólo quedan restos y de otras aún se mantienen gran parte de las mismas. La primera muralla se construyó durante el Imperio Romano, en torno al siglo VII.

La segunda muralla, conocida como la Muralla de las Torres, contaba con 18 torres que cumplían una función de vigilancia y protección. En la actualidad, sólo quedan cuatro torres de esta segunda muralla y se han transformado en oficinas o en casas.

La tercera muralla se construyó a razón de una fuerte crecida de la ciudad, en torno al siglo XIV, pero se destruyó con el tiempo para poder aumentar aún más la ciudad y sólo quedan algunas puertas de acceso.

Puertas de acceso a la ciudad

Antiguamente había doce puertas de acceso a la ciudad, en la actualidad se conservan hasta diez puertas que puedes encontrar en diferentes puntos de la ciudad. Una de las más importantes es la Porta Mascarella del siglo XIV y destaca por su buena conservación.

Universidad más antigua del mundo

La universidad de Bolonia está considerada como la universidad más antigua del mundo, se sitúa en el año 1088 y comenzó con la escucha de derecho. En aquel entonces, Bolonia era una ciudad gobernada por la población, por los mercantes ciudadanos.

Actualmente, la sede de la antigua universidad es utilizada como la Biblioteca Comunal del Archiginnasio. Hay una parte que puede ser visitada comprando la entrada, otra que es biblioteca y otra que es el patio interior de acceso gratuito.

Pórticos de Bolonia

Los pórticos de la Edad Media se construyeron para añadir más espacio en el interior de las casas porque la ciudad era pequeña en esa época y con la universidad creció demográficamente de forma repentina y no se podía alargar todo el Palacio. Hay 38 km de pórtico sólo en el centro, sumando los de fuera son 53 km y optan a Patrimonio Mundial porque cada uno de ellos es diferente, debido a que se construyeron en momentos diferentes de la historia.

Los primeros pórticos se hicieron de madera pero, posteriormente, se fueron sustituyendo por piedra.

Gastronomía – Bolonia la Gorda

Una de las cosas más curiosas es cómo Bolonia es conocida por multitud de apelativos, uno más es Bolonia la Gorda haciendo referencia a su amplia gastronomía. Una de las calles que no os podéis perder es Pesscherie Vecchie y las colindantes, pues podréis encontrar todo tipo de alimentos artesanales (quesos, embutidos, pastas…) que podéis disfrutar allí mismo o comprar para llevar.

Otros artículos que forman parte de nuestro recorrido por el norte de Italia son:

LocuraViajes.com

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