16 cosas qué hacer en Split (Croacia)

Tras mostraros qué ver en Split y la Visita al Palacio de Diocleciano con su historia y curiosidades, os contamos 16 cosas que hacer en la ciudad de Split y qué no os podéis perder en vuestro viaje por esta hermosa ciudad. 16 cosas qué hacer en Split El casco antiguo de Split es una […]
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Tras mostraros qué ver en Split y la Visita al Palacio de Diocleciano con su historia y curiosidades, os contamos 16 cosas que hacer en la ciudad de Split y qué no os podéis perder en vuestro viaje por esta hermosa ciudad.

16 cosas qué hacer en Split

El casco antiguo de Split es una de las zonas más hermosas de la ciudad, un lugar que recorrer tranquilamente, disfrutarlo y vivirlo. Os contamos 15 cosas que podéis hacer en la ciudad:

Recorrer Split de noche

Llegamos a Split de noche, la verdad que cansados de nuestro viaje en coche desde Dubrovnik, pero no pudimos resistirnos a dar un pequeño paseo por la ciudad. Nuestro alojamiento se encontraba muy próximo al centro, pero ubicados realmente fuera del casco histórico, así que accedimos al casco a través de una de las puertas de la Riva (puerto) y nos adentramos de lleno en las bodegas del Palacio Diocleciano. ¿Sinceramente? Creo que ninguno estábamos preparados para ver Split y sólo la entrada a las bodegas nos dejó impactados, maravillados.

Cruzamos las bodegas (os las mostramos a continuación) y subimos por unas escaleras hacia el exterior. Oíamos música pero el cansancio no nos dejaba estar exultantes ni pletóricos aunque fuese hermosa. Terminamos de subir las escaleras y llegamos a la superficie superior… La sensación fue indescriptible. Nos mirábamos entre nosotros maravillados. Acabábamos de enamorarnos de Split, sólo habíamos necesitado un sencillo vistazo para caer rendidos a la ciudad. Ante nosotros, imponente y romántica, se encontraba el Peristilo (patio) del Palacio Diocleciano con turistas bailando suavemente en el centro, música en directo y más turistas apostados en los laterales, sentados cómodamente, mientras se dejaban llevar por la música, la bebida y la historia de Split.

Fue duro no sumarnos por más de 5 minutos a esa imagen y formar parte del retrato que sumaría otro nuevo turista, otro nuevo enamorado de la ciudad, pero después de aquella imagen teníamos un ansia por descubrir. Y, qué más os puedo decir. Split no defrauda, ni de día ni de noche, pero de noche tiene ese algo mágico que tienen todas las ciudades hermosas, ese algo para lo que nunca hay palabras y siempre quedan ganas de más.

Descubre las cuatro puertas de Split

Los romanos, en época de Diocleciano, denominaron las puertas de la ciudad en función de su orientación geográfica -norte, sur, oriental, occidental- y los venecianos las renombraron como puerta del latón, aurea (o puerta de oro), plata, férrea.

Algunas de las puertas se encuentran en muy buen estado, incluso en la puerta del norte podréis ver una zona doble de protección que se convertía en una trampa mortal para los visitantes no deseados (esos detalles los tenéis en el artículo qué ver en Split que os enlazamos al principio).

Busca la calle más pequeña

Esta calle también es llamada «Déjame pasar» o «Pusti me da prodjem», la cual dicen que es la calle más pequeña del mundo. Se encuentra junto al Templo de Júpiter y literalmente será imposible que pasen dos personas a la vez.

Visita el jardín arqueológico

Lo hemos llamado jardín arqueológico por llamarlo de alguna manera, pues se trata de un pequeño recinto al aire libre pero cerrado. En él vais a poder ver algunos de los hallazgos arqueológicos de distintas épocas, estilos y pueblos que han encontrado en la ciudad pero que todavía no han sabido qué hacer con ellos.

Egipto en Split

El emperador Diocleciano era un gran apasionado de Egipto, tanto de su arquitectura como de su cultura, por lo que mandó traer desde Luxor columnas y esfinges egipcias. Hoy día podréis encontrar una esfinge degollada por los cristianos (le tenían miedo) y otra esfinge que se mantiene en buen estado, además de las columnas del peristilo que se mantienen en pie a pesar de los siglos.

Diocleciano fue a Egipto, le encantaba todo de egipto y mandó traer doce esfinges y 200 columnas en grandes galeras de Luxor sólo para decorar su palacio.

Subir al campanario

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Subir al campanario os permitirá disfrutar de unas bonitas vistas de la ciudad y de las islas más cercanas. Se trata de un campanario medieval de 57 metros de altura, y no sólo son las vistas lo que resulta impresionante, también os recomendamos fijaros en la decoración exterior del campanario y cómo va cambiando a medida que asciende.

Gregory of Nin – Dedo de la suerte

Esta impresionante escultura se trata de Gregory, el obispo de Nin (ciudad pequeña de gran relevancia cultural, política y religiosa) a principios del año 900. Una de las razones por las que este hombre se hizo tan famoso es porque se negó abiertamente a celebrar sus servicios en latín y llevaba a cabo sus servicios religiosos en croata antiguo. Esta acción fue revolucionaria y supuso un gran impacto en la cultura de la ciudad.

La escultura fue levantada en el año 1929. Al principio estaba ubicada en el peristilo del Palacio Diocleciano, actualmente se encuentra situada frente a la puerta dorada. Si os acercáis a la estatua veréis que el dedo gordo del pie está dorado, pues circula la leyenda de que si le frotas el dedo obtendrás buena suerte.

Callejear

La belleza de la ciudad no sólo está en sus monumentos principales, sino que os recomendamos perderos por la ciudad y disfrutar de sus suelos de mármol o las paredes de color blanco.

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Templo de Júpiter

¿Sabías que Diocleciano se autodenominó como hijo del dios Júpiter en la Tierra? El templo es la representación de su ego y su aspiración.

Busca las caras por la ciudad de Split

Cuando recorras Split hazlo con los ojos bien abiertos porque podrás encontrarte detalles inauditos, pues muchos de los hallazgos arqueológicos se fueron incorporando a las construcciones y las fachadas de la ciudad.

En las fotografías podéis encontrar algunos ejemplos, pero sólo son unos detalles de todo lo que esconde Split más allá del simple vistazo.

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Mercado Split

Muy próximo a la puerta Oriental (renombrada por los venecianos como Puerta de Plata), antes de entrar al Palacio, podréis encontrar una plaza donde se celebra el mercado y los lugareños van a comprar. Puede ser una oportunidad fantástica para mezclarte con ellos, ver sus costumbres y comprar productos frescos y locales.

El olor de la patria

«El olor de la patria» así llaman a la lavanda en Croacia. En Split podréis encontrar la típica lavanda que se obtiene de la isla de Hvar, muy próxima a la ciudad. La utilizan para multitud de cosas, una de ellas es como aromatizador de armarios.

Puerta con detalles de esvástica (sánscrito)

A pesar de que la esvástica se hizo famosa por la ideología nazi, este símbolo proviene de hace de miles de años y su nombre en sánscrito es suastíka. En concreto, el símbolo que podéis ver en esta puerta es «sauvástica«, que apunta hacia el lado contrario de las manecillas del reloj, diferente a la esvástica que va hacia la derecha.

Este símbolo está asociado con el bienestar o buen augurio.

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Saborea los chocolates croatas

Los chocolates y bombones artesanos de la marca Nadalina son típicos y una oportunidad estupenda de disfrutarlos allí mismos o comprarlos como souvenir. Estos chocolates destacan por la variedad de intensidades y su combinación con multitud de frutas, frutos y sabores típicos. Están muy buenos pero no son chocolates baratos.

Museo de Juego de Tronos

Una de las últimas atracciones incluidas en la ciudad de Split es el museo de Juego de Tronos, 300 metros cuadrados donde podréis disfrutar de efectos especiales, una visita de carácter interactivo, una parte de los vestidos usados, réplicas de armas antiguas y maquetas de las ciudades de Juego de Tronos.

Como curiosidad ¿Sabías que en esta ciudad se filmaron casi tres temporadas de la serie?

Visita las islas próximas

Desde el puerto de Split salen barcos con bastante frecuencia a las distintas islas que se encuentran en sus cercanías, como la isla de Brac, Hvar o la isla de Korcula.

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Nosotros optamos por la isla de Hvar, aquí os dejamos el artículo «Un día en la isla de Hvar, la isla de la lavanda«, pero nos quedamos con muchísimas ganas de recorrer Korcula.

Otros artículos de nuestro viaje en coche por Croacia son:

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